Lo indispensable antes de subir tu negocio a internet
  • 09 MAY 2017

La primera respuesta que les damos a nuestro clientes es “que haya negocio”. Esto quiere decir que tu proyecto o empresa sea rentable y tenga un presupuesto asignado para la transformación que requerirá.

Si actualmente tu situación en ventas es mala y el flujo escasea, no es momento de subirte y cambiar tu modelo de negocio tradicional a uno digital. Si todo marcha bien, pero sabes que podría estar mejor, aquí te dejo estos puntos indispensables para que puedas comenzar.

  1. Entender Internet

Usarlo no es lo mismo que entenderlo. Si aún piensas que a internet le llaman la nube por que llega del cielo, habla de una serie de lagunas que hay que corregir. Internet lleva en nuestras vidas ya más de 20 años y si deseas que tu negocio lo use a favor debes conocerlo como las normas o las características del mercado del país en que compites.

Capacitar a todo tu equipo en entornos digitales es indispensable para una transformación más exitosa.

  1. “El que hizo la página”

Si no cuentas con un departamento de TI en tu empresa, es muy común que llamen así a la persona que desarrolló tu plataforma web. Esta “designación” puede interpretarse como alguien ajeno a la organización o que simplemente no es parte del equipo.

Esta persona realizó a lo que yo le llamo “tu primera sucursal intangible” y, como tal, debió desarrollarla con el entendimiento de quién es tu mercado, cuáles son tus puntos fuertes o débiles contra tu competencia, o conociendo los pros y contras de tus productos o servicios. En otras palabras, debe conocer a la organización como un miembro del equipo y, como tal, debe ser integrado a tu proyecto.

Contar con un desarrollador que entienda el negocio, se ponga la camiseta y se sienta parte de la empresa es indispensable para enfrentar los cambios que vienen con la transformación.

  1. ¿Qué les harás sentir?

Es casi un hecho que existan varias empresas que solucionen o satisfagan la misma necesidad a un mismo mercado, razón por la cual tu manera de comunicar debe ser tu mayor diferencial. Ejecutar una estrategia B2B requiere transmitir tranquilidad y compromiso de tu parte. En una estrategia B2C, el cliente busca sentir alivio y confianza de que sus problemas están solucionados. La emoción es el detonante para iniciar una comunicación digital continua.

Ofrecer un servicio o producto en línea o de manera digital, no sustituye la relación y el trato personalizado que tus clientes desean, continuamente tienes que recordarles que estás para servirles.

  1. Medir para controlar

Si no estás acostumbrado a medir todo en tu empresa, no es el momento de subir tu modelo de negocio a lo digital. Medir el tráfico de tu web, la gestión del contacto de tu equipo de ventas o la satisfacción al cliente, por mencionar algunos, son una constante en cualquier negocio; por lo que en digital se multiplica el trabajo.

El registro y todos los datos que genera cualquier negocio son la sangre que nutre todas las áreas para su planeación y toma de decisiones. El control de toda esta información es indispensable para medir y con ello mejorar.

  1. Estrategia Digital

No sólo se trata de hacer una página web, ésta es sólo una herramienta de muchas que necesitas. Tampoco se trata de adquirir lo último en gadgets y tecnología ni cambiar las computadoras viejas de tu equipo, se trata de un cambio de cultura de trabajo y de pensar.

En resumen, lo más indispensable es tener una estrategia clara y bien definida para enfrentar una transformación donde las personas se niegan a cambiar. La estrategia digital es marcada por el cliente, el mercado y los líderes del negocio.

Lo digital no vino a cambiar el comportamiento humano, sólo vino a agilizar el contacto y la comunicación que tus clientes desean aprovechar para sus propios intereses.

Los clientes ya son digitales, la estrategia es hacer que los miembros del negocio y sus líderes también sean digitales.

Gerardo Arellano
Gerardo Arellano

Constructor de conocimiento y arquitecto de bienes intangibles con la finalidad de crear energía y transformarla en materia para compartir. Trabajo recordandome que "la razón compite, el corazón comparte". Te invito a caminar juntos y a diseñar en armonía con estrategia digital.